PARA QUE NO OLVIDEMOS NADA O
LA MARCHA DE UN PUEBLO
Entonando sus canciones en un ambiente festivo
Reclamos, consignas, deseos. El clamor del colectivo
Muchedumbre de mujeres, hombres jóvenes y niños
Querían señalar a todos que eran dueños del destino.
El país a todos miraba con pasión y mucho orgullo
Gracias a medios de comunicación que cumpliendo su misión
Informaba todo aquello por radio y televisión
Relatando los sucesos y anotando los murmullos
¿Como negar lo que vez? ¿como ocultar lo real?
¿Quién no podría observar u oír a un río de gente?
Solo un ser inconsciente..., cegado por su interés y sordo por tozudez
Y avanzaba la mañana y el bulto humano crecía en volumen y alegría
Era una marcha bravía, decente y muy educada
Quienes solo protestaban con banderas tricolores y entonaban sus canciones
Entregando solo flores
La multitud rebaso los cálculos esperados,
Eran las olas del mar que en Caracas se instalaron
Contenerlas no podían, el paso querían dar y encontrarse con la roca
Y así allanar el camino de una libertad con paz
Los sordos, miopes y ciegos
Negaban lo que era tan cierto
¡Una realidad virtual! ¡ una mentira insolente!
El miedo los preocupaba, la vista se les nublaba
Como emitir más mentiras ante una verdad evidente
Y el caudal se desbordo, incontenible corriente,
reclamo su libertad la voz de un millón de gente
una senda natural los condujo a Miraflores
La maldad los esperaba, una funesta celada les tenían preparada
Desde techos y balcones en puentes y corredores
Ubicados se encontraban las sombras del egoísmo que estaban atrincheradas
Con unas armas potentes apuntaron los traidores
Asesinos, violadores de personas inocentes
El sonido de la muerte,
El silbido de las balas que en las frentes atinaba
Las calles fueron pintadas con esa sangre de Abel
Que en una tarde de abril a Caracas enlutaba.
11/04/2002
Por: Ramón Batista
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